Dentro de todo esto se enmarca nuestro queridísimo y archiconocido V.
No conozco a nadie que lo desprecie, a nadie que no se haya fascinado con sus discursos, su afamada retórica, su <<retorcido>> sentido de la moralidad o su pasado. No sé de nadie que haya dicho “Joder, menudo desgraciado, matar a gente para cumplir con su palabra…”. No. Pero aquí estoy yo para poner un poco de fuego en un tema que no me deja indiferente.
V, un caballero de capa y sombrero (nunca mejor dicho), de dagas al cinturón y un antifaz mundialmente conocido -y mal asociada a los indignados tan de moda últimamente- es el protagonista de una historia que te engancha desde el minuto 2, con una aparición estelar, a ritmo de citas de Hamlet y Macbeth (Macbéth, no Mácbeth =D). Con el transcurso del metraje ves que no es ningún farol. Es un tío culto, pero no culto del palo. En la Galería de las Sombras podrías encontrar casi cualquier obra literaria puesto que, como en una buena dictadura, hay ciertas listas negras en cuanto a libertad de expresión, y el arte no iba a irse de rositas. Y por supuesto que el chiquillo ha tenido tiempo de sobra para leérselas todas… y entre lectura y lectura, planear una venganza muy muy fría contra la gente que oprime a las buenas gentes de Inglaterra.
Y entre tanto, perfilar un plan contra toda la gente que le puteó cuando se instauró el presente y totalitario régimen para quedarse con la conciencia tranquila. Y es que uno de los puntos por los que pasa V es el no distinguir su venganza del libertarismo.
¿Es lo mismo? Por supuesto que no. ¿Coinciden en resolución? Es bastante probable, pero me aventuraría a decir que es más egoísta de lo que él mismo se atreve a reconocer. O no. No es que le de miedo reconocerlo. Todo lo contrario, lo admite sin que le tiemblen las manos. Es determinante y consigue lo que quiere, de la forma que quiere. Tiene su propia lista personal, de la que va tachando gente como quien va al supermercado y va echando cosas a la cesta. Alguno se lo habrá planteado, pero visto lo visto afirmo con rotundidad, y no creo que me desvíe mucho de la realidad, que todos nos quedamos con el papel de héroe liberador del pueblo. Un símbolo de libertad. ¿Un nuevo Che Guevara? No, por favor. Pero atentos a la escena final, muy revolucionaria, muy rebelde. Atentos a los fuegos artificiales, a la Obertura 1812 de Tchaikovsky. ¿Ves? La historia de cómo una venganza se convierte en una revolución celebrada por todo un país… como un acto de liberación. Coinciden, sí, pero son muy diferentes en cuando al fondo.
Es más, voy a ir más lejos. Hablando con un pajarito, ambos llegamos a la conclusión de lo absurdo que puede ser hacer populista algo que nunca lo ha sido, puesto que las cosas que de por sí tienen un significado, acaban por carecer de él de la forma más absurda. Explícome: la película le ha gustado a mucha gente, está chula, tiene acción, un tema controvertido, un héroe que parte la pana y que recita a Shakespeare a la vez que reparte guayacol a diestro y siniestro, bla bla bla. ¡Cómo mola! Subámonos a la moda. El cinco de noviembre ha acabado por ser el día de V de Vendetta. Y con razón. Pero no estoy de acuerdo, para nada. Hace poco más de 405 años un señor llamado Guy Fawkes, como bien explica la película al principio, intentó volar por los aires el Parlamento británico con todos sus supuestos dentro. Le salió mal la jugada, lo ahorcaron y desde entonces se celebra en Inglaterra la Noche de las Hogueras.
¿Qué qué es eso? ¡Tiremos de wikipedia!
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| Uno de los Guys dispuestos a arder por la salvación del rey |
Es decir, queridas hormonas, lo que ahora se toma medio a guasa porque todo el mundo ha visto la peli y mola mucho el remember remember, siempre ha sido la celebración de la muerte de un traidor. ¿A que mola? Claro, nuestro carismático V (si algo le sobra es carisma, no lo dudéis) hace suyo ese icono para llevar a cabo su propia Bonfire Night, con todos los buenos propósitos del mundo, obviously.
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| Alan Moore, espada en mano, muy enfadado con los Wachowski, Joel Silver, la Warner y el mundo en general |
Dirigida por James McTeigue, quien debutaba bajo la atenta mirada y producción de los Wachowski (los de Matrix), se nota su -buena- mano,por ejemplo en la entrada de los policías al estudio de la BTN (¿alguien recuerda la presentación de Trinity? ¿los planos de las linternas? Pues eso xD) o en la última escena que no pienso destripar porque no voy a decir que en ella muere nadie… La música está bien, te mete dentro de la historia, cosa que se agradece, pero de ella sobresalen dos cosuelas (además de la Obertura ya mencionada): “Cry me a river”, de Julie London y “I found a reason”, de Cat Power, sobre todo ésta última, preciosa y muy adecuada a la escena de despedida. Muy bonita.
Me pilló joven, y acabé por masacrar el dvd hasta límites insospechados, por saberme diálogos enteros y por verla en versión original más de una y de dos veces. Especial el rapado de Natalie Portman, a lo Sinead O´Connor en sus años mozos, y grandiosa como pocas es la aparición de V en televisión por el canal de emergencia, o el momento de redención de Evey (ojo al contraste: Evey renace con la lluvia, V en medio de un incendio) Tiene un bajón de intensidad (no diré dónde), todo sea dicho, pero se recupera con creces para acabar con una fiesta a la que no falta ni el gato. Ea.
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| Dios está en la lluvia |
Para acabar con mi primera entrada, que espero que sean muchas, una reflexión:
¿Es buena la violencia según el contexto, o es reprobable siempre independientemente del fin que se persiga? Hagan sus apuestas ¡¡estoy ansioso por pelearme dialécticamente con alguien!!
PD: os animo a que la veáis en versión original, gana muchísimo
PD2: el que sepa dónde encontrar Violet Carson que lo diga!!!
PD: os animo a que la veáis en versión original, gana muchísimo
PD2: el que sepa dónde encontrar Violet Carson que lo diga!!!



