jueves, 17 de noviembre de 2011

Recuerden, recuerden el 5 de noviembre...

La verdad sea dicha: tengo debilidad por lo sórdido. Como todo el mundo, tengo mis defectos, y a lo mejor es por eso que me gusta ver cómo personas (que no personajes) imperfectas se desenvuelven hasta cumplir con su misión. El caso es que dentro de la vorágine de sentimientos que puedan configurarnos, acabamos con unas metas, un objetivo claro en ocasiones y no tanto en otras, que acaba guiando nuestros pasos por derroteros familiares, incluso cómodos, para ti mismo, pero que pueden acabar siendo rematadamente descabellados e impensables bajo lupas ajenas.

Dentro de todo esto se enmarca nuestro queridísimo y archiconocido V.

Voilà! A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino. Este “visage”, ya no más velo de vanidad, es un vestigio de la vox populi, ahora vacua, desvanecida. Sin embargo, esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que velan por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El único veredicto es venganza, vendetta, como voto y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicarán al vigilante y al virtuoso.
No conozco a nadie que lo desprecie, a nadie que no se haya fascinado con sus discursos, su afamada retórica, su <<retorcido>> sentido de la moralidad o su pasado. No sé de nadie que haya dicho “Joder, menudo desgraciado, matar a gente para cumplir con su palabra…”. No. Pero aquí estoy yo para poner un poco de fuego en un tema que no me deja indiferente.

V, un caballero de capa y sombrero (nunca mejor dicho), de dagas al cinturón y un antifaz mundialmente conocido -y mal asociada a los indignados tan de moda últimamente- es el protagonista de una historia que te engancha desde el minuto 2, con una aparición estelar, a ritmo de citas de Hamlet y Macbeth (Macbéth, no Mácbeth =D). Con el transcurso del metraje ves que no es ningún farol. Es un tío culto, pero no culto del palo. En la Galería de las Sombras podrías encontrar casi cualquier obra literaria puesto que, como en una buena dictadura, hay ciertas listas negras en cuanto a libertad de expresión, y el arte no iba a irse de rositas. Y por supuesto que el chiquillo ha tenido tiempo de sobra para leérselas todas… y entre lectura y lectura, planear una venganza muy muy fría contra la gente que oprime a las buenas gentes de Inglaterra.
Y entre tanto, perfilar un plan contra toda la gente que le puteó cuando se instauró el presente y totalitario régimen para quedarse con la conciencia tranquila. Y es que uno de los puntos por los que pasa V es el no distinguir su venganza del libertarismo.

¿Es lo mismo? Por supuesto que no. ¿Coinciden en resolución? Es bastante probable, pero me aventuraría a decir que es más egoísta de lo que él mismo se atreve a reconocer. O no. No es que le de miedo reconocerlo. Todo lo contrario, lo admite sin que le tiemblen las manos. Es determinante y consigue lo que quiere, de la forma que quiere. Tiene su propia lista personal, de la que va tachando gente como quien va al supermercado y va echando cosas a la cesta. Alguno se lo habrá planteado, pero visto lo visto afirmo con rotundidad, y no creo que me desvíe mucho de la realidad, que todos nos quedamos con el papel de héroe liberador del pueblo. Un símbolo de libertad. ¿Un nuevo Che Guevara? No, por favor. Pero atentos a la escena final, muy revolucionaria, muy rebelde. Atentos a los fuegos artificiales, a la Obertura 1812 de Tchaikovsky. ¿Ves? La historia de cómo una venganza se convierte en una revolución celebrada por todo un país… como un acto de liberación. Coinciden, sí, pero son muy diferentes en cuando al fondo.

Es más, voy a ir más lejos. Hablando con un pajarito, ambos llegamos a la conclusión de lo absurdo que puede ser hacer populista algo que nunca lo ha sido, puesto que las cosas que de por sí tienen un significado, acaban por carecer de él de la forma más absurda. Explícome: la película le ha gustado a mucha gente, está chula, tiene acción, un tema controvertido, un héroe que parte la pana y que recita a Shakespeare a la vez que reparte guayacol a diestro y siniestro, bla bla bla. ¡Cómo mola! Subámonos a la moda. El cinco de noviembre ha acabado por ser el día de V de Vendetta. Y con razón. Pero no estoy de acuerdo, para nada. Hace poco más de 405 años un señor llamado Guy Fawkes, como bien explica la película al principio, intentó volar por los aires el Parlamento británico con todos sus supuestos dentro. Le salió mal la jugada, lo ahorcaron y desde entonces se celebra en Inglaterra la Noche de las Hogueras.

¿Qué qué es eso? ¡Tiremos de wikipedia!

Uno de los Guys dispuestos a arder por la salvación del rey
La noche de Guy Fawkes, también conocida en inglés como Bonfire Night, es una celebración que se realiza principalmente en el Reino Unido la noche del 5 de noviembre, para conmemorar el fracaso del atentado del 5 de noviembre de 1605, conocida como la “conspiración de la pólvora”, con el que una facción de católicos, entre los que se encontraba Guy Fawkes, intentaron destruir el Palacio de Westminster, la sede del parlamento en Londres.


En el Reino Unido, donde hasta 1859 era obligatorio por decreto celebrar la salvación del rey, tradicionalmente la celebración incluía espectáculos pirotécnicos y la construcción de hogueras sobre las que se quemaban los Guys, que eran unos muñecos con la efigie de Guy Fawkes, el más conocido de todos los conspiradores de 1605.

Es decir, queridas hormonas, lo que ahora se toma medio a guasa porque todo el mundo ha visto la peli y mola mucho el remember remember, siempre ha sido la celebración de la muerte de un traidor. ¿A que mola? Claro, nuestro carismático V (si algo le sobra  es carisma, no lo dudéis) hace suyo ese icono para llevar a cabo su propia Bonfire Night, con todos los buenos propósitos del mundo, obviously.

Alan Moore, espada en mano, muy enfadado con
los Wachowski, Joel Silver, la Warner
y el mundo en general
Para el que no lo sepa, que a estas alturas alguno habrá, se basa en una novela gráfica. Vaya por delante que soy (casi) ajeno a la obra de Alan Moore, y es una tarea que tengo pendiente, pero de lo poco que he leído reconozco que no hay color: me quedo con la película. A todo esto, que el señor Moore no ha estado nunca de acuerdo con la adaptación del cómic a la gran pantalla, pues en su opinión hace apología de la violencia, mientras que su original se implicaba en la lucha de forma más bien pacifista. Para gustos colores, aunque supongo (como bien me dijo un pajarito) que no es agradable que, una vez que te compran los derechos de algo que has escrito, hagan con ello lo que les salga de la flor. Pero eso son disputas de gente con dinero que me pillan demasiado lejos como para que me quiten el sueño.


Dirigida por James McTeigue, quien debutaba bajo la atenta mirada y producción de los Wachowski (los de Matrix), se nota su -buena- mano,por ejemplo en la entrada de los policías al estudio de la BTN (¿alguien recuerda la presentación de Trinity? ¿los planos de las linternas? Pues eso xD) o en la última escena que no pienso destripar porque no voy a decir que en ella muere nadie… La música está bien, te mete dentro de la historia, cosa que se agradece, pero de ella sobresalen dos cosuelas (además de la Obertura ya mencionada): “Cry me a river”, de Julie London y “I found a reason”, de Cat Power, sobre todo ésta última, preciosa y muy adecuada a la escena de despedida. Muy bonita.


Me pilló joven, y acabé por masacrar el dvd hasta límites insospechados, por saberme diálogos enteros y por verla en versión original más de una y de dos veces. Especial el rapado de Natalie Portman, a lo Sinead O´Connor en sus años mozos, y grandiosa como pocas es la aparición de V en televisión por el canal de emergencia, o el momento de redención de Evey (ojo al contraste: Evey renace con la lluvia, V en medio de un incendio) Tiene un bajón de intensidad (no diré dónde), todo sea dicho, pero se recupera con creces para acabar con una fiesta a la que no falta ni el gato. Ea.

Dios está en la lluvia
Para acabar con mi primera entrada, que espero que sean muchas, una reflexión:

¿Es buena la violencia según el contexto, o es reprobable siempre independientemente del fin que se persiga? Hagan sus apuestas ¡¡estoy ansioso por pelearme dialécticamente con alguien!!


PD: os animo a que la veáis en versión original, gana muchísimo
PD2: el que sepa dónde encontrar Violet Carson que lo diga!!!

Hola!!!

Bueno gente, abro esto porque la necesidad de desahogarme con determinadas películas me impide quedarme callado mucho más tiempo. No pienso decir si una película es buena o mala, simplemente hablaré de lo que me llame la atención respecto a cualquier cosa! Que para eso el blog es mío =)

Ya poniéndonos serios, tenía ganitas de hacer una cosa así, y como lo de trabajar en un videoclub a día de hoy es meterse hasta el cuello en un berenjenal, hago terapia con las películas que me gustan. Se aceptan sugerencias, por supuesto, que yo sé lo que me gusta pero no lo que os gusta a vosotros. Espero que disfrutéis leyendo esto tanto como yo estoy disfrutando escribiéndolo. Lo pasaremos bien =D!!

Y como no podía ser de otra manera, si no es el cine es la música (no le cierro la puerta aquí en ningún momento, aunque no era mi idea en un principio), una canción:



Gracias por los ánimos y por la idea, chiqui =)